La sociedad por acciones simplificada es el tipo de empresa más común en Colombia, y también el que más dudas genera sobre el revisor fiscal. El nombre dice "por acciones", y las sociedades por acciones siempre deben tener revisor. ¿Aplica entonces a todas las SAS?
La respuesta corta es no. Una SAS no está obligada a tener revisor fiscal por el solo hecho de ser SAS, pero sí lo está cuando su tamaño supera los topes que fija la ley. En esta guía le explicamos cuándo aplica, cómo calcularlo y qué hacer si su empresa cruza el límite.
Si ya sabe que lo necesita, puede conocer nuestro servicio de revisoría fiscal para empresas.
La regla general: la SAS no está obligada por su tipo
La Ley 1258 de 2008, que creó las SAS, estableció que estas sociedades no están obligadas a tener revisor fiscal solo por su naturaleza. Es una diferencia importante frente a la sociedad anónima, que debe tenerlo siempre, sin importar su tamaño.
Esa excepción tiene un límite claro: no aplica cuando otra norma exige el revisor. Y la norma que más SAS alcanza es la de los topes de activos e ingresos.
Cuándo una SAS sí debe tener revisor fiscal
Una SAS debe nombrar revisor fiscal en cualquiera de estos casos:
- Cuando supera los topes de la Ley 43 de 1990. Activos brutos al 31 de diciembre del año anterior iguales o superiores a 5.000 salarios mínimos, o ingresos brutos del año anterior iguales o superiores a 3.000 salarios mínimos. El Decreto 2020 de 2009 confirmó que esta regla aplica a las SAS.
- Cuando sus estatutos lo exigen. Muchos estatutos incluyen la figura aunque la ley no la imponga.
- Cuando una norma especial lo pide. Por ejemplo, por el sector en que opera o por la entidad que la vigila.
- Cuando la asamblea decide tenerlo, aunque no esté obligada, para dar confianza a socios, bancos o inversionistas.
Los topes para una SAS en 2026 y 2027
Los topes se calculan con el salario mínimo vigente al cierre del año que se mide. Así quedan:
| Obligación | Cifras al cierre de | Tope de activos | Tope de ingresos |
|---|---|---|---|
| 2026 | diciembre de 2025 | $7.117.500.000 | $4.270.500.000 |
| 2027 | diciembre de 2026 | $8.754.525.000 | $5.252.715.000 |
Basta con superar uno de los dos topes. Una SAS con ingresos de $6.000 millones en 2026 queda obligada en 2027 aunque sus activos sean bajos.
Para calcular los ingresos se suman todos los ingresos brutos del año, no solo las ventas: también los financieros y los extraordinarios. Para los activos se toma el valor bruto, antes de restar depreciaciones o deterioros.
El detalle completo de los topes, con ejemplos, está en nuestra guía de empresas obligadas a tener revisor fiscal.
Qué cambia en 2027 para muchas SAS
El salario mínimo de 2026 subió cerca del 23 %, y con él los topes. Esto tiene dos efectos:
- Una SAS que estaba justo por encima del límite en 2026 puede quedar por debajo en 2027 si no creció al mismo ritmo.
- Una SAS que creció rápido puede cruzar el tope por primera vez y estar obligada desde la asamblea de marzo de 2027.
Por eso conviene hacer la cuenta con el balance de cierre de 2026 apenas esté listo, antes de convocar la asamblea.
Cómo se nombra el revisor fiscal en una SAS
- Confirme la obligación con las cifras al 31 de diciembre del año anterior.
- Revise los estatutos. Si no mencionan la figura, no hace falta reformarlos: la obligación viene de la ley.
- Convoque a la asamblea de accionistas, o deje constancia de la decisión del accionista único si la SAS tiene uno solo.
- Elija al revisor y a su suplente, si aplica, y deje la aceptación del cargo en el acta.
- Inscriba el nombramiento en la Cámara de Comercio con copia del acta.
- Coordine con el contador para que el revisor reciba la información desde el inicio del ejercicio.
Qué pasa si una SAS obligada no tiene revisor fiscal
No tener revisor estando obligado trae consecuencias concretas:
- Declaraciones tributarias que se tienen por no presentadas. El Estatuto Tributario exige la firma del revisor fiscal en las declaraciones de las empresas obligadas a tenerlo. Si solo firma el contador, la DIAN puede darlas por no presentadas, con las sanciones por extemporaneidad que eso implica.
- Multas de la Superintendencia de Sociedades, que pueden llegar hasta 200 salarios mínimos.
- Estados financieros sin dictamen, que bancos, inversionistas y entidades públicas no aceptan para créditos o licitaciones.
¿Vale la pena tener revisor fiscal sin estar obligado?
Para una SAS en crecimiento, a veces sí. Si va a pedir un crédito grande, recibir un inversionista o presentarse a licitaciones, un dictamen independiente da credibilidad a sus cifras. Le explicamos por qué los bancos lo piden en revisor fiscal y crédito empresarial.
¿Su SAS cruza el tope en 2027?
Si su empresa está cerca del límite y no sabe si le aplica, lo resolvemos en nuestra evaluación de revisoría fiscal 2027: revisamos sus ingresos y activos, le decimos si está obligada y, si lo está, le entregamos una propuesta lista para la asamblea.